Si estuvieramos en 1923…

Enero 18th, 2010

Hace unos días estudiando Estructura Social y Educación, encontré entre los documentos de ampliación y de interés para los futuros maestros, un documento que ya había manejado anteriormente, en el Grado Superior de Educación Infantil, y que realmente si no hubiera sido por los profesores que nos lo han proporcionado no creo que hubiera llegado a mi conocimiento y del de otros alumnos. Es un documento que me resulta sorprendente a la par que increíble y me gustaría compartir y que juzgarais por vosotr@s mism@s.

contrato_grande

¿Qué os ha parecido?
Mi opinión es que a la mujer se la ha maltratado y menospreciado por muchos años, pero que este tipo de documentos y situaciones que en aquellos momentos, sorprendentemente cercanos, eran reales. La vida de la mujer, si se le puede llamar así, quedaba totalmente supeditada a su empleo, por el que estoy segura que sentía una tremenda devoción, qué razón sino justificaría ese tipo de sumisión y vida de carencias. A pesar de ello, no encuentro motivo alguno por el que una persona deba anularse de esa manera ante ningún tipo de fuerza.

Imagino que los motivos con los que lo intentaban justificar era que la maestra debe dar ejemplo, puesto que los niños y las niñas la toman de referencia cómo modelo a seguir, pero… ¿y los padres y madres de esos niños? Estoy convencida de que no practicaban ni la mitad de las obligaciones que debía cumplir la maestra, y qué pasa, ¿que los padres no son un ejemplo para sus hijos?

Imagen

María Mínguez.