¿Somos más felices que antaño?

Febrero 4th, 2010

soledadLa respuesta es no. Es una pregunta que llevo haciéndome desde hace bastante tiempo y hoy me atrevo a contestarla. Es cierto que tenemos más cosas, mayor calidad de vida, menos fronteras y menos limitaciones. Sin embargo, muchas personas viven aisladas en este mundo tecnológico moderno: las redes sociales nos permiten hablar con nuestros amigos sin la necesidad de quedar con ellos, la televisión y las comodidades caseras muchas veces nos invitan a quedarnos en la calidez de nuestros hogares y privarnos de un poco de aire fresco.

Pero no solo las tecnologías han restado felicidad al hombre, sino que, al igual que defendía Bauman en su libro Vidas desperdiciadas, vivimos en una sociedad líquida, inestable, en la que no sabemos si podremos acceder al puesto de trabajo deseado o si lo conservaremos mañana, lo que nos obliga a esmerarnos y formarnos continuamente. Esta nueva sociedad nos obliga a vivir al día y nos priva de realizar muchos planes futuros.

Por todo esto veo que nuestros abuelos eran más felices que nosotros, ya que tenían más contacto con la sociedad y vivían en un sistema sólido aunque no gozasen de todas las tecnologías vanguardistas de hoy.

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